La construcción y la arquitectura cada vez están más sensibilizados en cuanto al impacto que sus obras y diseños van a tener en el medio ambiente. La arquitectura sostenible, también conocida como eco-arquitectura o arquitectura verde, busca precisamente eso: conseguir reducir el impacto ecológico de las construcciones mediante el uso de materiales sostenibles para la construcción, la eficiencia energética o la gestión de residuos que el propio edificio generará.

Aunque parezca complicado conseguir que un edificio se convierta en sostenible, cada vez es más frecuente encontrar ejemplos de construcciones que buscan reducir su huella ecológica para ser más respetuosos con el medio ambiente. De esta manera ya es posible desde vivir en una casa eco-friendly hasta aprender en un colegio en el que se aprovechan los recursos al máximo.

Hotel Stadthalle, Viena

El hotel vienés Stadthalle se ha convertido en el primer hotel del mundo con un consumo energético igual a cero. Stadthalle es además un alojamiento en armonía con la naturaleza. El hotel produce la energía que necesitan mediante la instalación de 130 m2 de paneles solares, una instalación fotovoltaica de 93 m2 y una bomba de calor para calentar el agua. Además están a la espera de conseguir la licencia para instalar tres torres eólicas.

Además, todas las bombillas que utilizan son de tipo LED y cuentan con un sistema de climatización que evita el desperdicio de energía o con accesorios que permiten ahorrar agua en grifos y duchas. En el hotel llevan su propuesta ‘verde’ también a los ‘amenities’, ofreciendo jabones biodegradables, o en su oferta gastronómica ofreciendo productos ecológicos para desayunar.

Hotel Stadthalle (Wikimedia Commons / Boutiquehotel Stadthalle - imagen con licencia CC-BY-SA 4.0).

Hotel Stadthalle (Wikimedia Commons / Boutiquehotel Stadthalle – imagen con licencia CC-BY-SA 4.0).

Hotel Stadthalle (Wikimedia Commons / Boutiquehotel Stadthalle - imagen con licencia CC-BY-SA 3.0).

Hotel Stadthalle (Wikimedia Commons / Boutiquehotel Stadthalle – imagen con licencia CC-BY-SA 3.0).

Colegio Rochester, Bogotá

La sostenibilidad también se puede llevar a los centros educativos. Un buen ejemplo de ello es el Colegio Rochester, situado en Bogotá. Este se ha convertido en el primer colegio de América Latina en contar con la certificación LEED Oro (Liderazgo en Energía y Diseño Medioambiental), lo que le ha convertido a este centro educativo en un muy buen ejemplo de cómo es posible llevar la cultura eco a cualquier ámbito.

Así, el colegio aboga por el bajo consumo de agua potable, mediante el tratamiento de sus aguas residuales, el bajo consumo de energía eléctrica gracias a la presencia de dos plantas de energía fotovoltaica o el manejo sostenible de sus residuos.

Colegio Rochester, en Bogotá (Facebook Colegio Rochester).

Colegio Rochester, en Bogotá (Facebook Colegio Rochester).

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Fall House, California

El estudio de arquitectura estadounidense Fougeron ha diseñado esta casa sostenible, edificada en la costa Big Sur de California, la cual han conseguido integrar por completo con la naturaleza. La casa combina el acero, la madera, el vidrio y el cobre. La fachada sur está revestida de este material, lo que la protege de los efectos del sol o del viento procedente del océano Pacífico. La fachada norte es completamente de cristal, lo que asegura unas magníficas vistas.

Además de unas vistas espectaculares la casa dispone de una serie de soluciones ecológicas para reducir el consumo de energía, como los vidrios de control solar, una disposición de las habitaciones pensada para que se produzca una ventilación natural, o una orientación que busca el máximo aprovechamiento de la luz solar.

Fall house, en California (Fougeron Architecture).

Fall house, en California (Fougeron Architecture).

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Barrio de Winnenden, Stuttgart

El barrio de Winnenden ha sabido reinventarse gracias a la sostenibilidad. Este pequeño suburbio alemán vio como sus calles estaban cada vez más vacías por culpa de un dramático suceso que tuvo lugar en un colegio de la zona en 2009.

Su transformación en un barrio más eficiente y autosuficiente les llevó a conseguir una ocupación casi total. Todos los nuevos edificios de la zona han sido construidos con materiales no tóxicos de la zona o de lugares próximos. Además, cuentan también con una cubierta vegetal que ayuda a que el agua se filtre y permite el acondicionamiento energético de la vivienda.

Todos los edificios están unidos mediante zonas peatonales, lo que favorece la reducción de las emisiones de CO2. El barrio cuenta también con un sistema de canalización de agua capaz de acumular el agua de lluvia y filtrarla para que esta pueda ser reutilizada.

Barrio de Winnenden (Atelier Dreiseitl / Doherty).

Barrio de Winnenden (Atelier Dreiseitl / Doherty).